Ángel Luis Castro Haro en el Pregón Semana Santa 2004

Y ahora se confunden la Virgen del Huerto y la Pastorita.

¡Es mucha Gloria la Gloria, que Dios bajó de su Cielo! Que rompe la rima, la prosa, roto queda hasta el verbo y pide fuerzas, para seguir el pobre pregonero que en el sueño de ver a su Pastora en los ojos de su Virgen del Huerto, ha confundido la corona de la Coronación de sus anhelos y mira cómo corona a su Pastora y a su Huerto, y parte los cánones estéticos que dicen que no se pueden por imperiales unir canasto y ráfaga de Dolorosa sobre la frente bendita de la que es Reina Carraqueña desde que a la Isla vino desde el Firmamento capuchino que soñó Fray Isidoro y vivió en el patio de Olea.

Pero aquí están unidas.