Es a finales del año 1985 cuando Agustín Sirviente, miembro por aquel entonces de la Junta de Gobierno, propone la creación de una cuadrilla para la Santísima Virgen compuesta por personas del barrio. Hasta ese momento, era la asociación J.C.C. quien portaba a nuestra Titular.

Esta propuesta es acogida con agrado por la junta y el año 1986 nuestra Divina Pastora es portada por una cuadrilla de la Hermandad, que no de hermanos, ya que al final, dicha cuadrilla se quedó a medio camino  y no estuvo compuesta en su totalidad por hermanos. El primer capataz de esta cuadrilla de hermanos fue N.H.D. José Mª Ruiz Martín, que lo fue en 1986 y 1987, siendo sustituido los siguientes dos años por N.H.D. Enrique Ruiz Reina.

Así transcurrieron aquellos primeros años en los que en vísperas “quinceagosteñas” se iba por la calle preguntando a todo conocido con talla adecuada para determinado palo, si quería “sacar un paso” el 15 de agosto. ¿Un paso?, era la pregunta por respuesta, y después de las pertinentes explicaciones sobre horario, itinerario, banda y en algunos casos hasta Imagen que salía (sí, había quien desconocía que la Divina Pastora salía por las calles de la Isla en procesión), pues bien, después de todo esto venía el típico “no sé, ya veré”, con lo que se quedaba pendiente de su aparición hasta la misma tarde del 15 de agosto.

Fueron unos primeros años en los que se iba sin relevos y costaba calzar el paso. Años de largas mudás hasta la calle San Marcos con apenas la mitad del personal. Años, en definitiva, difíciles, que sirven hoy para apreciar en todo lo que valen a aquellos primeros hermanos que pertenecieron a la cuadrilla en sus orígenes y que fueron el germen de lo que hoy es la cuadrilla de hermanos de la Divina Pastora de las Almas Coronada.

Pasados aquellos primeros años, ya se hace requisito indispensable para pertenecer a la cuadrilla el ser hermano de la Hermandad. La lista de cargadores se incrementa hasta el punto, no sólo de tener que buscar a nadie fuera de la Hermandad, sino incluso de llevar algunos relevos en determinados palos.

Así se llega al año 1990, punto de inflexión en la reciente historia de nuestra cuadrilla Se introducen novedades en la forma de mecer algunas marchas; esto hace disminuir sensiblemente el número de hermanos cargadores, que no están de acuerdo con el giro que la Junta de Gobierno pretende darle a lo que es la Hermandad en la calle. Ese mismo año salen, por primera vez en San Fernando, contraguías (Manuel Mira Guerrero y Francisco J. González Ariza) que sirven de ayuda a la labor del capataz, que, desde este mismo año, sería D. José María Vidal Muñoz.

1990