Eduardo Albarrán Orte en el Pregón Semana Santa 2016

Como habrán podido saber hace unos instantes en mi presentación, quise venir al mundo, a este mundo redondo e imperfecto cual bola de cera que aguarda una nueva Semana Santa, un 12 de agosto, un lunes 12 de agosto, en esa jornada en la que por vez primera se abren los cerrojos de los verdes portalones de la iglesia de la Pastora para darle paso a toda la luz que la tarde agosteña refleja en el dorado altar caminante que se presenta en el epicentro de un barrio haciéndose luz y frontal dorado, todo uno, como crisol de amor que coronó a la Virgen que es oración en los cientos de pastoreños que acuden cada año a la cita obligada.

En esa jornada en la que vuelven a sonar en el eco del templo pastoreño las notas y letras que Juanjo romero compusiera como supremo epitafio de la devoción a la Madre del Buen Pastor mientras que el incienso transmina entre los ricos bordados y la plata labrada.