Juan José Castiñeiras Bustillo en el Pregón de la Semana Santa 2018

En la Pastora dejaste a una Madre con su coqueta pamela y ese “aire de pueblo” que encandila a su feligresía. Nunca existió mujer mas bella y agraciada, ni con tan exquisito porte par vestir tal prenda. Pero un buen día el pueblo decidió cambiártela, arrebatártela para colocarte Madre una corona que agrandara – si ello fuera posible- tu reino.

Pastora querida, divina co-patrona de la Isla entera, cada 15 de agosto toda una ciudad te acompaña en tu cortejo, viendo -obnubilado- tu mirada de amor, tu mirada de Madre cuidando de tu divino pastor entre gritos y algarabías, entre vivas y entre oles de un pueblo que te aclama y te venera, te canta y te chilla y que siente en su pecho el orgullo de llevar la medalla de tu hermandad, el orgullo de ser pastoreño.